Verbo asturiano para decir que te has puesto fino a comer hasta reventar, de esos días en los que no te cabe ni una aceituna más. Suele llevar extra de felicidad, barriga a tope y la siesta llamando a la puerta. Muy típico cuando te sirven raciones generosas y tú no sabes parar.
"Entre la sidra, el cachopo y la fabada, me fartucé tanto que al levantarme parecía un globo y tuve que pedir ayuda pa salir del banco."