Se dice cuando ya estás re podrido, saturado y sin paciencia con alguien o con una situación. Es como “estoy hasta acá”, pero con sabor bien de campo: las chacras son los terrenos de laburo, y la idea es que ya se te llenó todo de quilombos. Suena bien de interior y tiene su encanto.
"Che, dejá de chamuyar y hacé lo que dijiste, ¿sí? Entre el laburo y tus vueltas ya estoy hasta las chacras, no me sumes otro quilombo."