Se dice cuando algo está buenísimo, brutal, de lo más bacano, como el “chévere” pero con esteroides. Es una forma bien colombiana de subirle el volumen al entusiasmo y dejar claro que te encantó de verdad. Sirve para una fiesta, un plan, una comida o hasta un chisme que salió redondito.
"Anoche la rumba en Villavo estuvo requechévere, hasta el DJ se embaló y terminamos cantando a grito herido con pola en mano."