En el Chaco se dice cuando alguien queda re expuesto o en bandeja, como sin defensa. Puede ser por estar distraído, por mandarse una macana o por quedar mal parado y que cualquiera lo agarre de punto, lo sorprenda o lo deje pagando. Es de esas frases que te tiran y ya sabés que te dormiste.
"Estabas regalado, loco: dejaste el celu arriba del capó y te fuiste a comprar una gaseosa. Menos mal que el kiosquero te chifló, si no te lo afanaban al toque."