Se dice cuando alguien anda especialmente cariñoso y lanzado, como buscando afecto, echando piropos o tratando de cuadrar con cualquiera. Puede ser tierno o medio fastidioso, según el tono y quién lo diga. En resumen, está en modo romance, con el corazón prendido y la labia suelta.
"Mira a Cheo, cobró la quincena y ya anda querendón, echándole los perros a medio barrio y regalando sonrisas como si fueran caramelos."