Se le suelta a alguien cuando anda despistadísimo, sin enterarse de nada, como dando vueltas sin rumbo. Es una comparación bien costeña, con La Guajira de fondo, para vacilar a un pana que está en la luna o se perdió en plena charla. No es maldad, es recocha con cariño.
"Mano, te expliqué tres veces y sigues preguntando lo mismo. Estás más perdido que una cabra en La Guajira, ponte las pilas."