Se dice cuando alguien anda totalmente desorientado, sin idea de qué hacer ni por dónde tirar. La comparación con el turista en el mercado de Iquitos va por el caos bonito: ruido, puestos por todos lados, gente jalando y tú con cara de ¿y ahora qué? Sirve para reírse un poco de la propia confusión.
"Causa, me metí al mercado a buscar el puesto de jugos y terminé comprando ají y una hamaca. Estoy más perdido que turista en el mercado."