Se dice de alguien que está a tope, fuerte y con una energía bruta, como si viniera de laburar en el campo y todavía le quedara nafta para seguir. Es un piropo medio exagerado, bien de tono criollo, para marcar que alguien está hecho una máquina y no se cansa ni a palos.
"Después de la carrera, Juan estaba hecho un pampeano, se clavó un asado, se tomó un fernet y encima quería salir a bailar hasta que amanezca."