En Salta se dice de alguien que va a su ritmo, sin apuro y con una calma tremenda, como si el reloj no existiera. Suele usarse medio en chiste para marcar que alguien está demasiado tranqui o pachorriento. Ojo que “coya” también nombra a un pueblo andino, así que depende del tono puede sonar feo.
"Che, el Fer cayó al laburo en ojotas, con un mate en la mano y cero culpa por llegar tardísimo. Está hecho un coya, ni el jefe lo apura y él sigue tranqui."