Se dice cuando alguien anda con la mala encima: todo le sale al revés, se tropieza con la vida y encadena mini desgracias una tras otra. Es como estar salado, pero con ese toque de que te estrellaste contra el día desde que abriste los ojos. Muy de quejarse con humor para no llorar.
"Parce, hoy estoy estrelleao: se me regó el tinto, perdí el bus y cuando llegué al trabajo ya habían repartido el almuerzo."