Se dice cuando estás pelando bola a nivel leyenda, sin real ni pa' un cafecito. Vamos, que andas tan limpio que si te invitan a algo, te da pena hasta mirar el menú. Es una forma muy venezolana de decir que estás quebrado y toca apretarse duro hasta que caiga plata.
"Mano, este mes me toca comerse un cable, me fui de cabeza en el concierto y ahora ni pa' la harina tengo."