Dicho falconiano para decir que alguien anda prendido, con una energía brutal y con ganas de rumba, playa o lo que se atraviese. No es solo estar contento, es estar a mil, como si el calor del sol te hubiera cargado las pilas. Se usa mucho para vacilar al pana que no para quieto.
"Llegamos a la playa y tú ya estabas brincando con el parlante a todo volumen, bailando reguetón y armando la rumba, encendido como un sol de Falcón."