Se dice cuando alguien va acelerado, irritable o con el estrés por las nubes, como si llevara una tormenta personal encima y cualquier cosa le puede hacer saltar. No es que esté enfadado contigo, es que está saturado y en modo supervivencia. Útil para avisar y no pincharle más.
"Hoy el Marc va en modo tormenta con la faena, ni le pidas el cargador porque te suelta un bufido y te fulmina con la mirada."