Se dice cuando estás en plan adormilado, blandito y sin ganas de nada, como con el cuerpo en ahorro de energía. Suele salir después de comer, con sueño y cero prisa, tirado en el sofá. En Cantabria hace gracia por el guiño al sobao pasiego, que te deja feliz y medio KO.
"Me metí un cocido, cayó el café y aun así me quedé en modo sobao, tirado en el sofá viendo la tele y contestando a los colegas con un “ya si eso”."