Se dice cuando alguien se pone a explicar cosas como si estuviera dando clase, con tono de profesor y todo, soltando una chapa larguísima y llena de detalles que nadie le ha pedido. Puede ser útil si te salva un examen, pero en una cena con colegas suele ser la señal de que toca mirar el móvil disimulando.
"Estábamos con las cañas y Joaquín se puso en modo profe con la economía mundial, con dibujitos en la servilleta y todo, y nos tuvo media hora sin meter baza."