Se dice de alguien que anda en modo travieso, haciendo maldades pequeñas o portándose regular, como si lo estuviera empujando el diablo. No es que sea un criminal, es más bien el típico que no se puede quedar quieto y siempre arma alguna. En Huila se suelta mucho para regañar con humor.
"Ese Chucho está en la diablura otra vez, lo pillé rayando el tablero y poniéndole bigote al profe en la cartelera."