Se dice cuando estás metidísimo en algo, hasta el cuello, sin escapatoria. Puede ser para algo bueno, tipo estar a full con un proyecto, o para algo malo, como estar complicado con deudas o quilombos. Es como admitir: ya fue, estoy adentro y ahora a bancársela. Bastante gráfica, la verdad.
"Me anoté en tres finales, agarré horas extra y encima prometí ayudar en la mudanza. Estoy en la bolsa mal, che, no me da la vida."