Se dice cuando estás metido en un cacho gigante, o sea, en un problema pesado, un enredo o una situación bien complicada donde todo sale mal. Es como estar hasta el cuello y sin salida fácil. Muy chileno y bien gráfico, porque suena a que ya te fuiste a la B y toca aperrar.
"Me eché el celular al water y justo hoy tenía que mandar el informe. Ahora estoy en el puro cacho, porque mi jefe ya me está llamando y no tengo cómo responder."