Se dice cuando algo o alguien está justo en su mejor momento, en su punto exacto. Puede ser una fiesta que está prendida, una persona que anda inspirada o hasta la comida que quedó perfecta. Es como decir que todo está alineado y listo para romperla. Y sí, da gusto cuando pasa.
"Chamo, el DJ se montó y la vaina se puso en el punto, hasta el vecino quejón terminó bailando pegado."