Se dice cuando alguien está en la lona, pasando un momento malazo y sin ver salida, como si hubiera caído al fondo de todo. En Perú, “poto” es el trasero, así que la imagen es bien gráfica y medio burlona. Sirve para quejarse o para vacilar a un pata con confianza.
"Me chocaron la moto, me cortaron el internet y encima me dejaron en visto. Mano, hoy estoy en el fondo del poto."