Se dice cuando estás hasta las manos con algo, sobre todo estudiando o laburando, y no te da el cuero ni para asomarte a la vereda. Es estar encerrado, a full, sin aire y con la cabeza explotada. La imagen es clarita: ganado apretado en la feria, todo junto y sin margen.
"Ni me escribas para el asado, chango, estoy empacado como hacienda de feria con los apuntes y el mate, rindiendo parciales a lo loco."