Se dice cuando algo está siendo un desmadre divertido, en plan fiesta a tope, risas, jaleo y cero vergüenza. Es como estar pasándoselo en grande, pero con ese puntito bruto y callejero que suena a noche larga. Ojo, según el contexto también puede sonar a bronca, así que úsala con cabeza.
"Ayer en el concierto estábamos de hostias, saltando como cabras y cantando a grito pelao, y el segurata ya nos miraba con cara de: hoy salís tarde."