Se dice de alguien que anda pasado de revoluciones: hiperactivo, inquieto y con una energía que no se le acaba nunca. Como si tuviera un motorcito prendido y no supiera estarse quieto ni un segundo. Suele usarse en plan chanza cuando alguien no para de hablar, moverse o inventar, y cansa a cualquiera.

"Chamo, Mariana se metió tres cafés y quedó como talanquera: brincando, hablando a mil y corriendo por el pueblo como si la fueran persiguiendo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!