Se dice cuando alguien está aceleradísimo, inquieto o con una energía que no le cabe en el cuerpo, como si anduviera saltando de rama en rama. Puede ser por emoción, por nervios o por exceso de café. No siempre es elogio, a veces es un toque de burla cariñosa. Bien de calle y bien gráfica.
"Mano, con esa música a todo volumen y dos energizantes encima, Luis estaba como mono en la chamba, sube y baja, habla y habla, y nadie lo podía parar."