Dicho bien del sur, con guiño mapuche. Se usa para decir que alguien está a mil, sin un segundo libre, metido en mil cosas a la vez. La imagen es el cultrún, el tambor ceremonial, y el machi, la autoridad espiritual, o sea, puro movimiento y energía. Si te lo tiran, es que no parás ni para el mate.
"Che, Juan está como el cultrún de un machi, no contesta ni el WhatsApp entre laburo, la facu y la feria todo el finde."