En Tabasco se dice de alguien que anda bien tranquilo, sereno y sin una sola prisa, como el agua de pozo que está quietecita y fresquita. Es esa calma de cuando ya se resolvió el pendiente, te sientas y te vale el mundo. Suena muy de rancho y tiene su encanto, la neta.
"Se armó el relajo en la casa y Don Beto ni se inmutó, ahí seguía como agua de pozo en la mecedora, con su cafecito y el ventilador a todo."