Se usa para decir que alguien está en un lío, en aprietos o con un problema encima que pinta feo. También vale para cuando la cosa se pone tensa y ya no hay cómo zafarse fácil. Es como decir que estás quemado, pero en versión callejera. Si te dicen candelúo, mejor anda con ojo.
"Mano, al Juan lo pillaron copiando y encima se puso bravo con el profe. Está candelúo, fijo lo mandan a dirección y le cae su sanción."