Se dice cuando estás hecho polvo y te pasas el día recuperándote, casi siempre por una resaca de las que te dejan viendo pingüinos. Viene de calafatear barcos, que es tapar y arreglar las junturas para que no entre agua. Vamos, que tú eres el barco y la cama es el astillero.
"Ayer me creí inmortal con el fernet y hoy no existo, estoy calafateando en la cama con agua, ibuprofeno y cero ganas de hablar."