Se usa cuando alguien anda bien perdido, confundido o fuera de onda, como si no cachara nada de lo que está pasando. Es lo contrario de estar ubicado o tener claro el rollo. Muy de México, y en Querétaro se oye para describir a quien se queda con cara de ¿y eso qué? cuando le explican algo.
"Le explicamos a Toño el plan para la peda y el vato se quedó bien norteado, nomás parpadeando, como si le hablaras en otro idioma."