Se dice cuando alguien o algo está cerquita, a nada de cruzarte o de caer a la casa. La idea es que la distancia es tan corta que da para cebar un mate y charlar un rato, sin planearlo mucho. Suena bien patagónico y re de confianza, de esas invitaciones al paso.
"Dale, no te hagas el difícil, venite a casa que estamos a un mate de distancia y tengo la pava lista."