Forma cariñosa y medio vacilona de llamar a un amigo, como si fuera un cachorrito que siempre anda detrás del grupo buscando atención o mimos. Se usa entre patas con confianza, a veces para bajarle el drama a alguien que está exagerando. Suena tierno, pero también es una pequeña chanza, y justo por eso tiene su gracia.
Apodo bien buena onda que se usa entre amigos para tratarse con cariño y confianza, como decir compa o hermano pero con sabor más juguetón. No tiene que ver con ser perro de verdad, es más la vibra de cercanía y chiste interno del grupo. Eso sí, si lo dices con mala cara puede sonar pesado, así que ojo con el tono.