Se dice de alguien que está acelerado, con un nervio que no se lo aguanta ni él: no para quieto, habla a mil y va de un lado a otro como si se hubiera tomado tres cafés del tirón. Muy de cachondeo, para describir a quien está hiperactivo o con energía de sobra. Vamos, que está imposible.
"Quillo, tu primo está a aceitunas: se ha comido dos bocatas y ahora va por el salón dando saltos y cantando como si estuviera en la feria."