Se dice de alguien que llega todo desarreglado y medio destruido, como si lo hubieran revolcado en la cama o se hubiera echado una siesta en el camión. Va para el pelo parado, la ropa chueca y la cara de desvelo. Es burla leve, más de carrilla que de insulto. Y sí, da risa imaginar el chilaquil.
"No manches, el Beto cayó a la peda hecho un chilaquil, con el pelo como escoba y la camisa toda arrugada, parecía que se bajó directo del camión."