Se dice cuando algo está baratísimo, regalado, como para comprar sin pensarlo dos veces. Es típico soltarlo al ver precios de risa en el mercado, una promo o un remate. Va con ese tono de sorpresa feliz de: esto está tan barato que parece mentira. Y sí, da ganas de llevarse media tienda.
"Chamo, ese combo de arepas está a pelao. Con veinte bolos comimos, compramos refresco y todavía me quedó pa' la camionetica."