Se usa para decir que algo está buenísimo, que quedó brutal o que te encanta de verdad. Es un piropo rápido para un plan, una ropa, un carro o lo que sea que esté fino. En Monagas suena bien de calle y con emoción, como cuando algo te deja loco de lo bueno.
"Mano, ¿viste el carro nuevo del vecino? Está guao, vale. Yo lo vi y dije: ese bicho sí está fino, hasta dan ganas de montarse de una."