Expresión muy usada cuando algo está hecho un desastre total, todo tirado, patas arriba y sin el más mínimo orden. Es como decir que el sitio quedó vuelto nada, como si hubiera pasado un huracán con resaca. Se usa mucho para cuartos, casas o cualquier lugar donde el desorden ya da hasta risa de lo exagerado que es.
"Abrí la puerta de la sala y casi me da un infarto: esa vaina está engullá, hay medias en el ventilador, arepas en el sofá y el perro durmiendo encima de la ropa limpia."