Se dice cuando algo se convierte en un lío enorme, una situación enredada y confusa donde todo se complica y no sabes ni por dónde tirar. Vamos, que te metes con buena intención y acabas hasta el cuello. Es bastante común en España y suena muy gráfico, como si el problema tuviera zarzas.
"Quise cuadrar la cena con los colegas, el grupo de WhatsApp y las reservas, y entre uno que llega tarde y otro que cambia de plan, se montó un berenjenal tremendo."