En Táchira se le dice dulcero a la persona que es demasiado amable, melosa y atenta, casi empalagosa, porque siempre anda con una sonrisita y un favor listo. A veces esa dulzura viene con truco, como el típico pana que te trata bonito para luego venderte algo o sacarte un favor extra. Y hay que admitir que tiene su maña.
Persona que chismea sobre todo lo que se mueve en el vecindario, siempre endulzando la narrativa con detalles exagerados.