En el norte, sobre todo en Nuevo León, decir que alguien es bien raza es decir que es de los tuyos: buen pedo, leal y de confianza. Es el compa que no se raja, te echa la mano sin andar de mamón y se pone la camiseta cuando hay bronca. Un halago bien regio, de los que sí cuentan.
"¿El Chuy? Ese vato es bien raza: ayer se me ponchó la llanta y cayó en chinga con el gato, una coca y hasta cotorreo pa’ que no me agüitara."