En La Pampa se dice cuando te metés en un quilombo o en una situación complicada por metido, por curioso o por cabeza dura. Puede ser literal, acabar lleno de barro, o figurado, quedar pegado en un drama que no era tuyo. Vamos, que te la buscaste solito y ahora a bancarla.
"Salí a comprar pan y me embarré mal: terminé ayudando al Rulo con la despedida de soltero, la parrilla prendida y la canilla rota. Después no te quejes, hermano."