En Morelos y por ahí, se dice cuando te avientas una tocadita improvisada con la banda, tipo mini concierto sin planearlo. Puede ser con guitarra, cajón, palmas o nomás con la voz, pero la idea es armar el cotorreo y cantar a todo pulmón. No es profesional, es puro gusto y desmadre del bueno.
Se usa para decir que alguien se pone a cantar de forma improvisada, sin mucha preparación y casi siempre en ambiente relajado con la banda. Sale mucho en reuniones familiares, carnitas asadas, fiestas caseras o cuando alguien saca la guitarra y se arma el karaoke casero. Es como aventarse unas rolas nomás por gusto, y la neta suele estar bien divertido.
En Hidalgo, echarse un palomazo es aventarte a cantar de improviso, sin planearlo y casi siempre sin que nadie te lo pidiera. Puede ser en la fiesta, en la peda o hasta en un evento familiar, con puro sentimiento aunque la afinación ande de vacaciones. No es profesional, es más bien el show espontáneo del valiente del grupo.