Se dice cuando alguien se pega una siesta brutal, de esas que te apagan el mundo y te reinician el cuerpo. Es la dormida seria, la que cae después de comer o cuando el calor del llano te deja sin batería. Sales como nuevo, con cara de no haber hecho nada y orgulloso de ello.
"Después del pabellón me eché un joyero tan criminal que me paré y ya era de noche, y mi mamá creyó que me había ido pal río."