Se dice cuando quedas para tomarte un café de tranquis, sin prisas, normalmente para charlar un rato. Suele llevar extra de cotilleo, risas y ponerse al día con los colegas, como excusa perfecta para alargar la tarde. En Madrid es plan clásico de bar de esquina, terraza si hay sol y mucha lengua suelta.
"Salgo del curro y me lío contigo a echarme un cafelillo, que traigo un salseo del grupo que está fresquito y te vas a quedar loco."