Se dice para animar a alguien a tener valor y hacer algo sin achantarse. Vamos, que saques coraje y te lances, aunque dé corte o miedo. Es bastante bruta, sí, pero muy común en España y sirve tanto para motivar como para meter presión en plan: venga, deja de darle vueltas y hazlo ya.
"Tío, llevas una hora mirando el trampolín. Échale un par de huevos, salta ya y luego te invito a una caña, que estás haciendo cola para pensarlo."