Se usa cuando alguien se pone a hablar largo y tendido para convencer, engrupir o medio manipular a otra persona, ya sea para pedir un favor, justificar una cagada o venderte una idea. No es solo presumir, es soltar labia con cariño o con maña. A veces funciona y a veces cansa, pero tiene su encanto cuando se hace bien.

"Mamá, no te arreches, déjame echarte la charlita primero y vas a ver que me vas a prestar el carro pa’ ir a la rumba con los panas sin problema."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!