Se dice cuando te vas a poner en modo inspirado y te sueltas a platicar bonito, profundo o medio filosófico, casi siempre con una cheve encima y el ambiente relax. Es como “vamos a sacar la musa” y empezar a contar historias, tirar reflexiones o soñar despierto. Suena muy de compas y de sobremesa.
"Compadre, saca las cheves y vámonos al patio, que ya se armó la noche y toca echar musa con lo de la chamba y tus dramas."