Se dice cuando alguien se mete en una plática a dar cátedra y soltar su “sabiduría” sin que nadie se la haya pedido. Es el típico que llega, se acomoda y empieza a explicar como si fuera experto en todo, aunque ni lo voltearon a ver. Suena medio burlón, pero en Hidalgo se usa mucho para quemar al metiche.
"Estábamos a gusto echando chisme y llega el Toño a echar el chaleco de que él sabe hacer barbacoa mejor que todos. Ni le preguntamos, pero ahí anda de maestro."