Se dice cuando te vas a rifar y a ayudar de verdad, como echarle la mano a alguien o entrarle con ganas a una chamba. Es ese plan de compas de no dejar solo al otro y jalar parejo, ya sea cargando, cooperando o sacando el pendiente. Suena bien de barrio y bien solidario.
"Se nos ponchó la llanta en la carretera y el compa nomás gritó: a ver, banda, échenme brazo, que si no, no llegamos al jale."