Se dice cuando te pones en modo flojera total: cero ganas de hacer nada, nomás tirarte en el sillón, ver el techo o scrollear sin culpa. Es haraganear a gusto, como si tu única misión del día fuera no mover un dedo. Suena chistoso y bien de casa, perfecto para días de hueva.
"Hoy me quedo en casa donando cocolitos, con mi cobija y una chela. Que se vayan a la fiesta sin mí, yo aquí bien a gusto, sin mover un dedo."