Dicho bien de Norte de Santander para decirle a alguien que se calme, que deje la joda y no ande metiéndose donde no lo llaman. Va para el impaciente que está encima, preguntando cada cinco segundos o apurando a todo el mundo. Suena medio brusco, pero suele ser más regaño de confianza que insulto.
"Parce, deja el rabo quieto, ya te dije que ahorita te presto la moto. No me esté apurando que me enredo con las llaves."